miércoles, 25 de agosto de 2010
Mi Cosa y Yo
Stefan Faggioni.
¿Por qué The Doors? ¿Qué significan para tí?
Porque es uno de los grupos que me raya. Para mi la mayoría de las canciones tienen muchos significados, es decir, son muy buenas letras en general, como the soft parade o when the music over. Por lo menos las escritas por Morrison, que me parece un gran poeta por decirlo de alguna manera. Y la música envuelve muy bien esas letras, son como buenos escenarios. Creo que el grupo en su conjunto es real y no tan comercial, no me identifico con la imagen de los Doors como del grupo que se representa en la película de Oliver Stone, creo que es poco fidedigna en la mayoría de los aspectos; esas imágenes de Morrison que lo condenaron a ser un estereotipo de "sexsymbol" (hasta él lo cuenta) son bien penosas. Su música tiene estilo, percepción en cuanto al mensaje, y calidad instrumental respecto a que fueron un grupo de rock.
¿Cómo llegó esta "cosa" a tu vida?
El papá de un amigo le regalo un CD de los Doors a él y no se interesó demasiado, yo le pedí el CD que eran los hits y así fui conociéndolos.
¿Hace cuánto?
Creo que como a los 14 años.
¿Por qué un vinilo, tiene algún significado especial?
Sí, aparte de ser un vinilo antiguo del año de lanzamiento como del 1966, me lo regaló este mismo amigo que fue a estados unidos y me lo compró porque sabe que me gusta el grupo.
¿Qué rol juega la música en tu vida?
La música para mi es vida, es liberación, es expresión, es goce. Por cursi que suene, me ayuda a vivir mejor. No hay como escuchar una canción que te gusta. Y sobre todo en el último tiempo que me he dado cuenta de que tocarla es mucho mejor.
¿Cuándo empezó esta relación con la música?
Creo que desde que tengo uso de razón. A quién no le pasa que escucha una canción que le gustaba a tu papá o mamá cuando eras chico y la escuchas ahora y te trae un recuerdazo. Bueno depende de la música que escuchen tus papás, pero con ellos comparto algunos gustos, no todos obviamente.
lunes, 16 de agosto de 2010
Retratos de la realidad.-
Las diferencias entre el estilo de fotografías de la exposición y el documental deberían ser evidentes. En Word Press Photo los fotoperiodistas son profesionales, se dedican a capturar momentos significativos para la humanidad en algún sentido. Las fotografías de los niños, en cambio, son mucho más naturales, espontáneas y cotidianas. No tienen mucha técnica, a pesar de las clases de fotografía a las que asisten, que son más bien para enseñarles a amar sus fotos que para desarrollar un nivel de profesionalismo mayor.
Sin embargo, ambas colecciones fotográficas se asemejan porque representan un registro de la realidad. Los niños, tanto como los fotógrafos, buscan momentos en sus vidas que les llamen la atención de alguna manera, recolectan imágenes que merezcan ser recordadas. Por supuesto que los niños son mucho menos pretenciosos a la hora de fotografiar. El fotógrafo que sacó la foto de Barak Obama sabía que aquella foto sería importante, el momento es socialmente relevante y la figura principal del cuadro también lo es. Los niños, en cambio, fotografían su realidad cotidiana sin más pretensiones que mostrar su entorno, como dijo uno de ellos, dejar un registro de lo que viven día a día. ¿Por qué llaman tanto la atención éstas fotos? Lo valioso es que son el registro de una realidad cotidiana totalmente distinta a lo que estamos acostumbrados a observar. En el caso de la exposición de Word Press este afán por llamar la atención y captar momentos fuera de lo común, o detalles que no estamos acostumbrados a observar es intencional, incluso morboso a ratos. Las fotos del documental no están tomadas desde un observador externo, sino desde la perspectiva inocente de niños que están insertos en el medio que retratan, sacan fotos de sus hermanos, sus hogares, la calle en la que viven. Nos conmueven porque muestran lo que nunca queremos ver, la miseria y más llamativo aún la miseria en la vida de los niños, miseria ineludible de la que no pueden escapar ni siquiera con ayuda externa.
Ambas colecciones fotográficas nos permiten darnos cuenta de realidades que generalmente preferimos obviar, o no nos detenemos a observar. Nos obligan también a hacer una reflexión acerca de nuestra posición en el mundo y la manera que tenemos de relacionarnos con los demás, con nosotros y con lo que pasa alrededor. Constituyen un registro en imágenes de lo que muchas veces negamos y pretendemos eludir. Las fotos de los niños, al igual que las de Word Press, aunque sin grandes pretenciones ni mucha técnica, son imágenes que cuentan historias, que transmiten emociones y nos permiten acceder a su entorno, al escenario de sus vidas.
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