domingo, 24 de octubre de 2010

Seguimiento Corrección

Obsesivo con su cuerpo y obsesionado con el arte, Felipe nació en Ancud, Chiloé hace 21 años. Vino a Santiago hace dos a estudiar teatro y no quiere volver a vivir en la isla, "la gente es demasiado prejuiciosa y cerrada", dice. Está feliz en esta ciudad porque hay mucho que hacer. Estudia teatro, practica técnicas circenses, asiste a talleres, escribe y trabaja en eventos. Además, suele usar falda. Pasar desapercibido no es lo suyo.






















viernes, 22 de octubre de 2010

Seguimiento

Mi seguimiento fue arruinado repentinamente por un viaje inaplazable de mi modelo. Decidí entonces buscar una persona que me llamara la atención lo suficiente como para querer retratar su vida cotidiana.
Comencé a buscar, quedaban dos días para la presentación de la solemne y no tenía ningún interés especial por retratar a alguien. Salí a caminar con la cámara y de pronto vi a un chico caminando con una pequeña mujer. Llevaba puesta una falda.


Le tomé una fotografía y ambos se dieron vuelta al sentir el flash. Conversamos, le conté sobre el trabajo y accedió a concederme dos días de su vida para fotografiarlos.


Esa noche fuimos a Cine Arte Alameda


La gente tiende a suponer que Felipe es homosexual o extranjero. Pero es chileno, nació en Chiloé y vino a Santiago a estudiar teatro hace dos años. No es gay, simplemente considera que la ropa no tiene sexo, una falda es tan digna de un hombre como los pantalones lo son para una mujer.


Llama la atención por su manera de vestir y su forma de relacionarse con el resto. Le gusta Santiago, dice, porque hay mucha gente y a veces logra pasar desapercibido.


Vive en Santa Lucía. Solo. Es dulce, amable y acogedor. Según cuenta, ser así le ha traído problemas en esta ciudad, pues es demasiado ingenuo y espontáneo y a veces las personas lo mal interpretan.



Además de actuar, en el ámbito teatral se dedica a hacer máscaras y prótesis de látex.






Su cuerpo es su herramienta de trabajo, por lo que se preocupa de mantenerse en forma



Según se aprecia, su preocupación por lucir “en forma” raya en lo obsesivo. Esporádicamente se inyecta anabólicos para hacer crecer sus músculos.


Entrena todos los días haciendo pesas en su casa


Actualmente participa en un taller de circo en el que practica téncicas aéreas


Tela


Y trapecio


Le gusta tocar armónica. Aprendió solo, imitando a “Johnny Blues”, un músico callejero no vidente que trabaja en el Barrio Lastarria.


Felipe es un tipo extraño. Simpático pero a ratos distante y melancólico. Se pone nervioso cuando le hablan en la calle para preguntarle si es escocés porque anda con falda. De todas maneras, dice, no dejarà de usarla.


domingo, 10 de octubre de 2010

Retrato + entrevista a Personaje callejero: "Morales"


Carlos Morales trabaja hace cuarenta años lustrando zapatos en la Plaza de la Constitución. En este tiempo, dice, ha visto "de todo".

¿Desde cuándo empezó a trabajar acá?
Yo trabajo acá desde el año 72, figúrese que hasta el Golpe lo vi acá.

¿Y estaba en esta misma plaza cuando llegaron los militares y bombardearon La Moneda?
Si pues, acá mismo estaba me acuerdo. Allá en la esquina. Claro que cuando empezaron con el bombardeo nosotros nos arrancamos pero yo lo vi como empezó todo.

¿Trabaja todos los días?
No, de lunes a viernes no más. Los fines de semana y feriados son re malos. Es que en realidad ya la pega acá no da tanto como antes pero hay días que sale buena plata, y otros que no se hace casi nada. Y vengo en la mañana no más, aunque ahora que soy solo de repente me quedo más rato, porque antes me apuraba en llegar para que mi señora no se quedara tanto sola.

Claro que igual le conviene la ubicación porque están los ministerios y viene la gente que trabaja en ellos, ¿O no es tan así?
Sabe que no es tan así. O sea si, viene la gente de los ministerios igual, pero los que vienen son casi los mismos siempre, como que lo conocen a uno y lo hacen más por tradición yo creo.

Y de aquí usted ya conoce a la gente del barrio, los carabineros, hasta los indigentes veo que lo saludan.
Si es que tanto tiempo viniendo pa'ca ya uno los conoce a todos, si con el terremoto a mi se me destruyó la casa y un par de días me quedé en la casa de el señor del quiosco que está ahí ¿lo ve? (indica a un kioskero de la vereda de enfrente)

Chuta ¿Y se le cayó la casa con el terremoto?
Si pues, ahí lo perdí casi todo yo. Ahí se murió mi señora, la aplastó el techo del vecino.

Y usted se quedó sin casa y sin su señora...
Si, todo junto. Pero ahí de a poco he ido armando mi casita y comprando algunas cosas a letra... aunque mi vieja igual me hace falta de repente, sobre todo la compañía ¿ve?

Si pues, más encima todo de una. Bueno, por lo menos se ha dedicado a reconstruir la casa y eso le da ánimos para seguir trabajando
Si es que uno se tiene que sentir útil, si no yo me muero. Más encima solo...

¿Y sus hijos? ¿Viven fuera de Santiago?
Si, yo tengo tres. Pero viven afuera y están todos casados y tienen su familia.

Chuta, ¿Y piensa seguir trabajando muchos años más?
Hasta que me de el cuerpo no más, no queda otra.